
Creado por el Dr. Vicente Lino Ferrándiz, el quiromasaje consiste en una conexión basada en el contacto físico y energético entre dos personas. Esta técnica implica el uso de una serie de maniobras ordenadas en una secuencia concreta (piel, fascias, músculos y los diversos órganos y tejidos del cuerpo humano) y busca la respuesta adecuada para alcanzar finalidades tanto equilibradoras como terapéuticas a través de la exploración perceptiva.
La duración de un quiromasaje es indeterminada y depende de cada caso concreto, aunque se aconseja no prolongarlo más de una hora. En muchas ocasiones puede resultar necesaria más de una sesión para conseguir paliar el trastorno que afecta al individuo.
Cabe decir también que el éxito del masaje depende de múltiples efectos vinculados entre sí. Para que todos ellos actúen de una manera adecuada que redunde en beneficio de los demás, se requiere no solo un buen aprendizaje previo y una buena técnica, sino también la capacidad de percibir y deducir el estado de ánimo, la personalidad y la manera de actuar de las personas así como la naturaleza de las circunstancias y el entorno que las rodean.
Es muy importante una correcta alimentación (alimentos alcalinizantes que curen el organismo) y una respiración adecuada en cada momento (alternar la respiración diafragamática y superficial para una correcta oxigenación de tejidos sino siempre tendremos contracturas persistentes entre muchas otras disfunciones de todo tipo) una correcta postura, así como pensamientos positivos.