
Es importante conocer bien las principales contraindicaciones a fin de no perjudicar al individuo y actuar con la seguridad y la eficacia deseadas.
· Dolor
· Inflamación
· Infección
· Enfermedades de la piel
· Hemorragias (incluida la menstruación en algunos casos específicos)
· Heridas
· Úlceras
· Quemaduras
· Enfermedades vasculares
· Inflamación de los ganglios linfáticos
· Debilidad muscular y retenciones circulatorias
· Trombos
· Cardiopatías
· Pacientes con cuadros de compresión nerviosa
· Esguinces agudos
· Contusiones
· Enfermedades agudas o en fase de evolución